Cuando termina una tormenta, los riesgos no desaparecen inmediatamente. Pueden quedar cables caídos, árboles inestables, techos dañados, agua acumulada y otros peligros que requieren precaución.
Antes de retomar las actividades habituales, se recomienda:
- Evitar acercarse a árboles dañados o ramas suspendidas.
- No tocar cables caídos ni objetos que puedan estar en contacto con ellos.
- No ingresar a viviendas con daños estructurales importantes hasta que sean evaluadas.
- No utilizar instalaciones eléctricas que hayan estado bajo el agua sin una revisión profesional.
- Evitar el contacto con agua de inundación, que puede estar contaminada.
- Comunicar a las autoridades los daños que representen un peligro para otras personas.
Si el agua ingresó a la vivienda, hay que ventilar los ambientes cuando sea seguro, utilizar elementos de protección adecuados para la limpieza y descartar los alimentos que hayan estado en contacto con agua contaminada.
No se deben retirar árboles o ramas pesadas ni reparar techos inestables sin personal capacitado.
La tormenta puede haber terminado, pero la prevención debe continuar hasta que la vivienda y su entorno vuelvan a ser seguros.
Chaves Digital | Gonzales Chaves se prepara.












